Durante esta fase, los niveles de estrógenos están bajos, lo que afecta la barrera cutánea, dejándola más vulnerable a brotes. La disminución de progesterona reduce la producción de aceites naturales deshidratando la piel, mientras que el aumento de prostaglandinas genera inflamación, lo que puede provocar irritación y acné.
Qué usar: Productos que refuercen la barrera y reduzcan la inflamación, como SOS Hydro Boost para una hidratación profunda y Smooth Complexion para equilibrar la piel y combatir brotes.